22 de febrero de 2001
Indianápolis, IN

Eran aproximadamente las 15:15 y estábamos lavando el coche, bromeando, riéndonos, hablando sobre los últimos cotilleos e intentando adivinar qué había para cenar. Justo entonces fuimos enviados a un aviso de incendio en un apartamento. Me puse el equipo del mismo modo que lo hago siempre. Me subí al coche, me puse mi equipo de aire y el cinturón de seguridad como lo había hecho un ciento de veces antes, pensando que quizás éste sería uno bien bueno. Mientras estábamos en ruta nos informaron que habían recibido varias llamadas sobre un posible atrapamiento. Cuando entramos en el complejo de apartamentos, éramos los primeros coches de bomberos, y entonces nos informaron sobre la confirmación de que había alguien atrapado. Se asignó un E-663 para la búsqueda y el rescate. Tan pronto como nos detuvimos, cogí nuestra 1 3/4 preconectada y me dirigí a la puerta principal del edificio de apartamentos. Me puse la máscara y subí. Mientras me preparaba me enteré de que un niño pequeño había vuelto a casa de la escuela pero no lo habían visto. Entonces supuse que estábamos buscando un niño en el apartamento implicado. Riesgo 7/ Beneficio 9. Evalué el edificio: aproximadamente el 25% estaba afectado, a través del tejado. Sabía que se trataba de una nueva construcción y que tendríamos que realizar una búsqueda rápida debido a un posible derrumbamiento. Lo que no sabía era que este edificio tenía techos abovedados y ático. (Según mi experiencia, por lo general, cuando un tejado se derrumba, normalmente se apoya en las paredes interiores, son peligrosos, pero este nuevo concepto y construcción de techos abovedados es incluso más peligrosa). Fíense de mí.

Extendí la manguera subiendo las escaleras y hasta la puerta del apartamento que estaba afectado. Allí me encontré con un bombero de Franklin Twp. que había comprobado y desalojado todos los otros apartamentos del 2º piso. Sabía que probablemente tendríamos una víctima ahí dentro. Tras enderezar la manguera, mi Capitán se reunió conmigo en el pasillo del 2º piso y estábamos preparados para entrar en el apartamento con una búsqueda por la izquierda. Las condiciones eran las siguientes: calor moderado y humo negro con aproximadamente un 2' de visibilidad. De nuevo, sigo pensando que todavía tenemos un incendio en el ático. Sabía que no disponíamos de mucho tiempo. Aparté el primer sofá con el que me encontré para "descubrir nada", a medida que pasamos más allá del sofá, pensé que había chocado con un cenicero de pie, pero no se movía; cuando lo miré más de cerca me di cuenta de que se trataba del ventilador del techo, por lo que sabía que se estaba sacudiendo y moviéndose justo sobre nosotros. Cuando nos adentramos un poco más en la habitación, sofoqué un poco el fuego para retrasar el giro para que pudiésemos seguir con la búsqueda. Entonces encontré otro sofá y lo aparté para "descubrir nada". Justo cuando me daba la vuelta para decir a mi Capitán que necesitábamos más manguera y que lo ayudaba a estirarla, escuché un golpe y luego un ruido sordo largo. Así de rápido nos vimos atrapados. Mi primer pensamiento fue "Tengo que salir de aquí", entonces, de repente me di cuenta de que no podía moverme. El dolor en mi tobillo derecho era insoportable y tampoco podía moverlo. Estaba girado, estirado en el suelo. Todo lo que podía ver a través de mi máscara eran las botas de mi Capitán y fuego alrededor de mi cara. No podía alcanzar mi radio ni sacarme este gran peso de encima. ¡Estaba atrapado! El calor en el apartamento era mucho más elevado ahora y fue entonces cuando todos los años de entrenamiento y de experiencia se activaron. Me concentré en reducir mi respiración e intenté descubrir una salida de allí. De repente pude empezar a empujar y a deslizarme por debajo del techo y del tejado. De lo que no me di cuenta fue que al mismo tiempo 2 bomberos del FTFD se encontraban en las inmediaciones cuando ocurrió el derrumbe, y empezaron a desenterrarnos. Gracias a Dios por esos muchachos, ellos nos salvaron la vida. Mientras avanzaba para salir de debajo del tejado, todo lo que podía oír eran gritos y caos. Cuando miré a mi Capitán, los bomberos del FTFD estaban llevándoselo al pasillo. Justo cuando lo llevaron al pasillo, otro bombero del FTFD lo roció con una manguera para retirar los restos ardientes que tenía en su espalda. Entonces me agarré cojeando a ellos en la parte superior de las escaleras. Utilicé todo lo que tenía para seguir en ese edificio y ayudar a sacar a mi Capitán. Sabía que éste era un sitio muy, muy malo para estar pero tenía que ayudar a mi compañero. Esa fue una de las cosas más difíciles que he tenido que hacer en mi vida. Justo cuando sacamos a mi Capitán por completo al pasillo, el resto del tejado del apartamento se derrumbó. Sobra decir que estaba sumamente motivado para sacarlo de este edificio. Bajé las escaleras cojeando, al final de las mismas mi Capitán y yo nos apoyamos el uno en el otro y abandonamos el edificio. Alcanzamos el aparcamiento detrás de nuestro coche de bomberos, donde nos atendieron los equipos de rescate. Unos 3 minutos más tarde el pasillo se vino abajo. Imaginen que esto pudiese ocurrirles a ustedes en los próximos 10 minutos o menos. Todos nosotros hemos tenido situaciones en las que nos hemos salvado por los pelos, hemos caído y aterrizado sobre las vigas de un suelo o viguetas. Todos nosotros hemos tenido accidentes que podrían haber sido peores. Normalmente, nos olvidamos de ellos y simplemente seguimos haciendo nuestro trabajo porque es divertido, todo va deprisa y es una vocación noble.Además, a todo el mundo le gustan los bomberos y así es cómo debe ser. Un incidente como éste verdaderamente me ha acercado la realidad de este trabajo; ha hecho que piense seriamente en el precio que podía haber pagado. Me ha dado una visión completamente nueva sobre la familia, la vida y lo que realmente significa ser bombero. Después de haber dicho esto, todavía estoy aquí para decirles que estoy muy orgulloso de decir que soy bombero. Amo este trabajo y volvería a hacerlo todo de nuevo si tuviese que hacerlo porque ésta es mi vocación. Soy bombero.

Gracias por su tiempo.

Jeff Pine, Bombero de Indianápolis