Mis chicos se reunieron conmigo justo fuera de la puerta, echándome al suelo para apagar mi equipo. La caída provocó que me rompiese una rótula, el calor extremo causó que sufriese quemaduras de primer, segundo y tercer grado en mi cara, cuello, brazos, manos, piernas y nalgas. Las quemaduras en mis manos requirieron injertos de piel.

